lunes, 12 de abril de 2010

¿De que forma logramos fidelizar a nuestros clientes?


Una buena opción para comenzar a fidelizar a nuestros clientes es primero tratar de conocerlos. ¿Qué significa esto último? Que antes de aplicar técnicas para tratar de retenerlos necesitamos saber cómo hacerlo y una buena opción es tratar de personalizar nuestras estrategias, es decir, aplicando sobre cada cliente o grupo de clientes estrategias que satisfagan sus necesidades y características particulares. Para esto lo mejor es realizar encuestas a nuestros clientes o implementar cualquier otro tipo de educción de requerimientos.

Pero no basta con conocer a nuestros clientes, existen otras estregias que nos permiten estar vigentes como son:



  • Mandarle al menos un mail cada 2 o 3 días. Interesarnos por su negocio (como le va, si han surgido problemas, etc.)


  • Llamarle por teléfono al menos una vez a la semana. La viva voz es, frecuentemente, mucho mejor vehículo para entenderse y consultarse.


  • En los informes periódicos que le remitamos, se procurará al final de cada apartado dejar unas líneas en blanco para que el mismo cliente anote sus pareceres, ideas o sugerencias. Sentirse partícipe, le convierte en aliado.


  • Minimizar siempre sus errores. Intentar solucionarle sus problemas fácilmente.


  • Informarle permanentemente de los progresos o errores que sufra su competencia directa.


  • Hacerle sentir que es partícipe de nuestras decisiones. Procurar explicarle, si es necesario, las cosas muy detalladamente.


En definitiva, la fidelización del cliente a veces es muy difícil de alcanzar. Muchas empresas a pesar de haber intenado arduamente fidelizar a sus clientes, no lo han logrado. No llegar a lo que el cliente exige, se debe por lo general a la falta de cultura en nuestra organización y a la falta de atención que tenemos hacia nuestros clientes.